La verdad es que es sencilla, pero me encantó. No tiene más que las hojas hechas con fondant con cmc en mezcla de colores: naranja, marron y amarillo. Y luego retocadas con un poco de colorante en polvo. Ah, y brillantina, que no se si se aprecia mucho, pero le daba un toque precioso, parecía escarcha. Me gustó un montón. Y a mi marido y sus compañeros también.
El bizcocho era un brownie de microondas relleno de buttercream de moka. Y les gustó mucho. Y eso que mi marido no es muy cafetero, pero la crema de café es realmente buenísima.
Pues eso es todo. Ahi tenéis el ejemplo de que para quedar bien, no hace falta complicarse mucho la vida. Espero que os haya gustado.