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jueves, 31 de marzo de 2011

Tarta Princesa Jasmine

Ésta fué la segunda parte del curso del foro Cocinando con el alma, que impartieron Lara de Tartacadabra y Mar de Todotartas. Además del caballero valiente, había que hacer ésta Princesa Jasmine:
La técnica es muy laboriosa porque cada pieza de la figura lleva más de una capa, para ir dándole relieve. Hay que "visualizarla" en 3D y pronunciar las formas allá donde sobresaldrían más en la imagen real. Me gustó mucho el curso, y el resultado, digamos que bastante. Cuando la terminé la cara no me convencía mucho, pero después de ver los trabajos de mis compañeras en el curso me he dado cuenta de que realmente ninguna es exactamente igual al original, y que además el trabajo era difícil, así que me quedé más satisfecha. Obviamente tendré que practicar más y mejorar lo aprendido, pero quedó bonita ¿a que sí?
Pues ahí andaba yo que no sabía qué hacer con el trabajo porque no tenía prevista ninguna tarta, y me daba pena que se echara a perder, y Ainhoa, una compañera de trabajo, me preguntó si podía hacerle algo para su niña, que tenía que llevar una tarta a una fiesta de su colegio. Me vino genial para darle un final "digno" a la princesita Jasmine. El bizcocho era de chocolate, calado con almibar de vainilla y caramelo, relleno de Nocilla y con dulce de leche para pegar el fondant. Para la cubierta utilicé fondant extendido, y la verdad, creo que le voy pillando el punto, y me gusta mucho más el sabor que el fondant de nubes.

Y como anécdota, cuando salía de casa con mi peque y la tarta envuelta en papel de regalo transparente, una vecina nos vió y me preguntó si era el cumpleaños de mi niña y tal... y me dijo "Qué preciosidad de tarta, hay que ver las cosas que hacen ahora..."

Cuando le dije que la había hecho yo, puso una cara que de verdad, subió mi ego varios puntos, ja, ja, ja. La verdad es que estas tartas son tan novedosas que quién se va a imaginar que la vecina menos pensada las haga en su propia casa... Estoy deseando que Ainhoa me cuente qué dijo su peque de la tarta.

martes, 29 de marzo de 2011

Tarta Caballero Valiente

Esta semana pasada he estado realizando un curso del foro Cocinando con el alma, para aprender la técnica puzzle con relieve. Yo ya he hecho anteriormente algunas tartas con técnica puzzle de forma un poco intuitiva y más o menos sencillas, como la de Hello Kitty de mi cumple, o los Superhéroes de mi sobrino, pero este curso me interesaba mucho porque lo del relieve no lo había hecho nunca y además las profesoras Lara de Tartacadabra y Mar de Todotartas eran todo un lujo, las explicaciones que nos han dado han sido fantásticas y hemos aprendido muchísimo. Repetiré esta técnica de vez en cuando, porque es muy vistosa y tiene una ventaja: se puede hacer la decoración con un poco de antelación, que lo malo de las tartas fondant es que por mucho que quieras organizar el tiempo, queda un montón de trabajo para el último momento.

En fin, nada más empezar el curso ya sabía lo que iba a hacer con el primer modelo, el Caballero Valiente. A mitad de semana cumplía años mi amigo Mikel, que el año pasado se llevó una tremenda sorpresa con su tarta de Ositos en la playa. Éste año también quería darle una sorpresita (aunque creo que algo ya se olía) y le hice ésta tartita aprovechando el modelado del caballero:

El bizcocho era un Brownie al microondas relleno de Swiss Merengue Buttercream de chocolate. Gustó mucho y la verdad es que quedó buenísima (doy fe, yo también la probé). En la cobertura probé el fondant extendido, y la verdad es que el sabor me gustó muchísimo más que el de nubes, de hecho todo el mundo se lo comió, cuando en mi casa normalmente el de nubes lo apartamos y nos comemos directamente la tarta, la cubierta es demasiado dulzona. El fondant extendido es más suave y no tan dulce. Eso sí, le he visto un (gran) problema y es que hay que trabajarlo con rapidez porque se reseca mucho y muy rápido, así que creo que hasta que le coja el punto, sólo lo usaré para cubrir la tarta. Suficiente, porque al fin y al cabo los adornos de fondant de nubes casi siempre los arrancan los niños, ja, ja, ja...
Bueno, y éste era el caballero en cuestión antes de ir montado en la tarta:

A mi me parece que quedó muy mono ¿no? ¡Zorionak Mikel!

domingo, 20 de marzo de 2011

Una de romanos: Tarta Gladiator

Hoy hemos celebrado el cumple de mi cuñado. Cuando le pregunté a mi hermana de qué podía hacerle la tarta, no se le ocurría nada, y yo empecé a preguntarle: "algún hobbie tendrá..." "¿algún grupo de música que le guste en especial?",  "¿alguna película?" y ahí me contesta: "Gladiator". Ni me lo imaginaba, y resulta que a mi cuñado le encantan las pelis de gladiadores y esas cosas. Me acordé del coliseo de juguete de Playmobil, que lo ví en alguna tienda por navidad, y le dije "¿Y si le hago un circo romano con gladiadores o algo así?" "Va a alucinar".

Pues bastante sí que ha alucinado, y buenas risas que nos hemos echado. Al final en lugar de poner una lucha de gladiadores he puesto un valiente esclavo enfrentándose a un león. Me apetecía poner un león, sin más. Además el César, por supuesto, y un soldado acompañándole. Y aunque (como casi siempre) difiere un poco de mi idea inicial, me ha encantado cómo me ha quedado.  He estrenado unos texturizadores de piedra que compré la semana pasada, y aunque me vendrá bien practicar un poco para que el resultado me quede más fino, me encanta cómo quedan. Y he quedado bastante satisfecha con el modelado de los personajes, que todavía es algo que tengo que mejorar, pero me voy soltando. Me ha costado menos trabajo que otras veces y el resultado, a mi parecer, no estaba mal.

El bizcocho era un msc mármol de vainilla y chocolate. Para que tuviera suficiente altura he tenido que hacer dos, pero como luego había que recortar un gran circulo interno para la arena y no me apetecía recortar y que sobrara medio bizcocho, se me ocurrió poner mi cazuela de pyrex dentro de mi molde grande de silicona y hornear el segundo piso en el espacio que quedaba entre los dos moldes. Resultado: un bizcocho circular, del tamaño y la altura perfectos y del que apenas han sobrado unos recortes.

El relleno, swiss merengue buttercream de chocolate negro. ¡Qué cosa tan rica, por favor! La había hecho anteriormente con Nocilla, pero con chocolate me gusta incluso más, porque el sabor es más intenso y el chocolate negro (52% cacao, me daba un poco de miedo ponerlo más fuerte) contrarresta estupendamente el dulzor propio del buttercream. Si éste de por sí es un relleno suave y nada empalagoso, la de chocolate es sin duda la mejor versión que he probado. El bizcocho iba calado con almibar de caramelo, y la combinación de sabores ha salido casi diría que perfecta. Era una tarta enorme, porque entre que necesitaba espacio en la "arena" y que el muro tenía que ser grueso y alto para poder poner el César y el soldado, al final las medidas no eran nada moderadas para 12 que ibamos a estar. Yo pensaba que sobraría más de media tarta (que luego mi hermana y mi cuñado en dos días se la zampan para el desayuno, no me preocupa) pero no, el caso es que apenas ha sobrado un cuarto. Y eso que también nos hemos "encargado" de dos docenas de pastelitos de manzana y queso batido, que han sido un éxito.
Pues nada, ahí os dejo mi tarta, y espero que os guste tanto como me ha gustado a mí, bueno, y al homenajeado. Os pongo una foto del corte para que veáis qué pinta tenía.

¡Zorionak Joxe!


viernes, 11 de marzo de 2011

Pastelitos de manzana y queso batido

Me han gustado tanto estos pastelitos que lo primero que tengo que hacer es agradecerle la receta a Susana de Al calor de los fogones, porque de allí la saqué. Aunque la he "tuneado" un poquito, o bastante, según se mire, porque la receta es básicamente la misma pero el formato no tiene nada que ver. En su blog esto era un bizcocho, de buen tamaño. Me llamó la atención en cuanto lo ví. Pero tenía un ingrediente, queso fresco batido 0%, que ella lo había comprado en Mercadona y yo no tenía ni idea de dónde encontrarlo, porque aquí no hay Mercadona. Y me quedé con las ganas. Pero mira por dónde, la semana pasada me acerco a Carrefour, y ¿qué me encuentro? ¡queso fresco batido 0%! Me vine para casa más contenta que chupín, con las ganas que tenía de hacer esta receta... pero me parecía demasiado grande. Casualmente mañana (bueno, ya hoy, que son las tantas) es el cumple de mi cuñado, y pensé "pues esto en versión mini, tipo mini-cupcakes, tiene que parecer pastelitos de manzana... vamos a probar".
Me encantan las versiones mini ¿lo he dicho ya muchas veces?
La receta completa, con las cantidades que publicó Susana, era de 6 huevos, pero para unos 20 pastelitos yo sólo hice el equivalente a un huevo, o sea, todas las cantidades divididas entre 6.
Creo que la próxima vez voy a hacer más cantidad porque entre los que le he dado a mi hermana para que se los lleve mañana mi cuñado para el almuerzo, y que a mi marido le han encantado... han caído todos hoy mismo. ¡Es que están buenísimos! Y claro, al ser tamaño bocadito... pues uno detrás de otro.
En fín, ahí va la receta, tal y como yo la hice:

INGREDIENTES:
71g de harina con levadura (Bizcochona)
71g de azúcar
42g de queso fresco batido 0%
20g de aceite de girasol
1 huevo tamaño L
1 manzana pequeña (tenía golden y de ésas le he puesto)
una pizquita de sal
una pizca de canela molida
mermelada de melocotón o albaricoque (yo las uso indistintamente, le puse albaricoque, que es la que tenía)

Las cantidades quedan tal vez un poco raras, pero es que las de la receta original no daban cifras exactas al dividir entre 6, y preferí respetar las proporciones.

PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 180º. Preparar una bandeja con papelitos para mini-magdalenas o trufas grandes. Yo tengo unos moldes de silicona de ese tamaño, es preferible poner el papel dentro de los moldes para que no se abran demasiado, pero si no, se pueden poner dos papelitos por cada pastelito para que mantengan mejor la forma.
Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y aumenten de volumen. Yo lo hice con la batidora de varillas. Agregar después el aceite en un hilo sin dejar de batir, y después lo mismo con el queso batido.
Tamizar la harina junto con la sal, añadiéndosela a la masa poco a poco, mezclando (no batiendo) suavemente con la varilla de mano y de forma envolvente. Añadir por último la canela y pasar la mezcla a una manga pastelera para repartirla mejor en los moldes (yo uso una manga desechable de plástico a la que le corto la punta, para esto no hacen falta boquillas).
Lavar y pelar la manzana, rallar gruesa la mitad aproximadamente y cortar en rodajitas finas la otra mitad. Cortar las rodajitas en dos porque enteras no caben sobre el pastelito.
Poner en los papelitos una capa de masa, luego echar un poquito de manzana rallada y cubrir con más masa (como máximo hasta 2/3 del papelito). Por último colocar uno o dos trocitos de lámina de manzana por encima.
Hornear durante 25-30 minutos. Comprobar con un palillo que estén hechos. Una vez fuera del horno, pincelar con mermelada templada y rebajada con un poco de agua. Dejar que se enfríen del todo.

¡Están tan buenos! Los pastelitos de manzana siempre han sido mis favoritos, lo reconozco, pero es que esta versión es... que te puedes comer una bandeja llena, uno detrás de otro. Y además quedan monísimos.
A mi peque le he tenido que quitar lo de encima (la manzana con mermelada) pero se ha comido tres seguidos (tomo nota, hacer bizcochitos sin cobertura, para probar). Y mi marido ha acabado con los que quedaban, le han encantado.
Menos mal que esta mañana había apartado ya los de mi cuñado, aunque seguro que le queda un gustillo... como suelen decir ¡a poco!
Vale, sólo era para probarlos, prometo hacer más la próxima vez.

martes, 8 de marzo de 2011

Paso a paso: fondant de nubes

Aunque muchos/as de los que me seguís sabéis de sobra qué es, cómo se hace y cómo se usa el fondant de nubes, tengo amigos y gente que visita mi blog y que ven mis tartas y me preguntan qué es eso que las cubre y cómo se hace. Para todos los que queréis empezar a probar con este tipo de decoración, he decidido hacer un tutorial sencillo explicando cómo lo hago yo.

INGREDIENTES:
Nubes, es perferible comprarlas de color liso, de las que vienen en una bolsa la mitad rosas y la mitad blancas.
Azúcar glass. El doble de peso de azúcar glass que de nubes.
Agua (sólo para humedecerlas).
Esencia (opcional, yo suelo ponerle de vainilla o limón, porque me gusta).
Mantequilla o margarina para engrasarse las manos.


PREPARACIÓN:
En primer lugar pesamos las nubes. Yo cogí las rosas, como se ve en la báscula 285 gramos.
A continuación en un bol grande pesamos el doble de cantidad de azúcar glass industrial (o sea, comprada, no vale molida en casa), en este caso 570 gr.
Seguidamente empezamos a fundir las nubes en el microondas. Para ello es conveniente cortarlas en dos con unas tijeras, y humedecerlas con agua. Sólo humedecerlas, no tienen que flotar en el bol. Yo lo que hago es mojarme las manos y revolver las nubes dos o tres veces con las manos empapadas. Así cogen agua suficiente, ésto es para que fundan mejor. Luego les pongo unas gotas de esencia y las meto 30 segundos a  potencia media-alta, se revuelve con una cuchara y otros 30 segundos. En este punto deberían tener más o menos éste aspecto: 
Ya se van fundiendo. Hay que tener mucho cuidado porque si se queman se ponen duras como el caramelo y no sirven. Se ponen otros 30 segundos, o alguna tanda más si es necesario (depende de la cantidad) pero controlándolas cada poco tiempo. Aunque no estén completamente fundidas, suele ser suficiente removerlas con una cuchara aplastándolas un poco con el dorso para que se acaben de fundir.
Cuando estén fundidas se vuelcan en el bol del azúcar glass. Mucho cuidadito porque esto es azúcar fundido y quema una barbaridad, manejarlo con cuidado y sin tocarlo con las manos hasta que se haya enfriado. Eso sí, es conveniente volcarlo en caliente porque si se empieza a enfriar en el bol se pega. Yo procuro hacer un hueco en el centro del azúcar glass y poner ahí las nubes fundidas.

Hasta que la masa de nubes se enfríe lo suficiente como para amasarla a mano se puede revolver con una cuchara o espátula, pero yo no lo hago porque es terriblemente pegajosa, y se maneja fatal. Mi truco es empezar a echarle por encima el azúcar glass de alrededor con una cucharilla.
A medida que se va cubriendo de azúcar va siendo menos pegajoso y de paso se va entibiando. Entonces me embadurno las manos con mantequilla o margarina y voy levantando la masa con las puntas de los dedos y echándole más azúcar de la que hay debajo. A medida que se empieza a poder manejar se va amasando, al principio sólo pongo azúcar en el centro y la voy doblando ligeramente sobre sí misma, dándole vueltas y poniéndole más azúcar para que la vaya absorbiendo. Cuando ha cogido casi todo el azúcar tiene que parecerse a ésto:

Y aquí ya pasamos a la parte menos "pegajosa": se vuelca la masa con el azúcar que quede sobre la encimera y se amasa como si fuera plastilina, doblándola sobre sí misma hasta que tenga precisamente el aspecto y la textura de la plastilina, aunque un poco menos elástica y más seca. Empezaríamos así:
Y el resultado final sería más o menos así:
Para que se conserve bien es preferible envolverla en film de cocina y guardarla después en una bolsa hermética de congelación, cuanto menos aire le entre mejor, porque si no se secará y endurecerá. No hace falta tenerla en el frigorífico pero sí que esté bien cerrada. Puede utilizarse en un plazo de hasta tres meses, más o menos. En cualquier caso yo prefiero dejarla reposar al menos unas horas antes de usarla (quiero decir que no la uso recién hecha, sino preferiblemente incluso de un día para otro, encuentro que tiene mejor elasticidad y encoge menos al manejarla).
Para utilizarla hay que ablandarla un poco (lo ideal es unos segundos de microondas, ojo, muy pocos y a baja potencia, porque se puede fundir si nos pasamos, y quema) y amasarla durante un rato. Por lo demás, casi igual que si fuera plastilina, se puede estirar para forrar, modelar para hacer figuritas, recortar, lo que se quiera.
Si la tenemos guardada hace un tiempo y está seca además de dura, se puede intentar amasar con las manos embadurnadas de mantequilla o margarina. Así recuperará parte de las elasticidad.
Eso sí, para teñirla, que muchas me lo preguntáis, hacen falta preferiblemente colorantes en gel o pasta. Yo no tengo a mano (digamos en 400 km a la redonda) ninguna tienda especializada así que los tengo que comprar por internet. Se añade un poquito y se va amasando hasta conseguir el color deseado, añadiendo más colorante si hace falta. Si alguien quiere intentarlo con los colorantes líquidos que venden en supermercados (los de la marca Vahine) se puede, yo los usé la primera vez, pero el problema es que aguan la masa, por lo que sólo se puede usar una cantidad muy pequeña, y con eso sólo se obtienen colores pastel, pero para probar puede servir. Eso sí, yo para la segunda compré colorantes en gel.
Bueno, pues espero que haya quedado claro y que a alguien le sirva. Si quedan dudas, ya sabéis que me podéis preguntar, trataré de resolverlas lo mejor que pueda.
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